sábado, julio 30, 2005

jueves, abril 07, 2005

Holo

Holocausto

miércoles, febrero 16, 2005

Ajem...

Si, ya leí el post anterior y ya vi que es poco claro...

me mudé a http://arbol.milnombres.net/wp

=)

miércoles, enero 12, 2005

Pues ya...

El Árbol de los Mil Nombres se alojará, definitivamente, Aquí. Ya actualicen todos sus links y demás... en los siguientes días, estaré posteando, así como arreglando la info que ahí se encuentra... pero como es más sencillo hacer esas actualizaciones de manera dinámica, entonces ustedes entren con toda confianza... probablemente ni sientan nada de lo que pasa ahí adentro :P ;)

Ya están en su casa.

lunes, enero 10, 2005

Technological Babbler

Ummmm...

Durante unos días, he estado trabajando la migración del Árbol de los Mil Nombres a un nuevo hosting. Pueden ver lo que llevo hecho aquí. Sin embargo, Movable Type se ha vuelto bastante inestable. Por un momento, pensé que una instalación fresquecita arreglaría el problema. No fue así.

Así que estoy pensando cambiarme a WordPress.

Por lo que estoy viendo, esto también podría afectar a Big Blogger... viendo la inestabilidad de MT, no quisiera arriesgarme en tener un proyecto tan grande y demandante en una herramienta cuya eficacia es dudosa. So, estaré probando WordPress en los siguientes días... aunque medio leyendo lo de WordPress, no funcionaría muy bien con algo como Big Blogger (es poco versatil, sin embargo, más estable y más rápido).

Así que... je, tal vez tenga Big Blogger en MT y WordPress para mi blog.

En estos días, estaré migrando y jugando con las herramientas, probablemente, no tengamos el viejo Árbol de los Mil Nombres hasta Febrero. Nos seguiremos leyendo en blogger.

viernes, enero 07, 2005

Ciudades desiertas

Acababa de recordar, con toda exactitud, el sueño que esa mañana había tenido al despertar en su cama de la ciudad de México. Había soñado que llegaba a su departamento y Susana le decía espérame tantito, tengo que ir a arreglar un asunto muy importante. Eligio la seguía hasta una casa en una colonia de clase media. Allí él se asomaba por la ventana y veía que su mujer se desnudaba y miraba lasciva-desvergonzadamente a un hombre inmenso, muy blanco, velludo, quien también se quitaba la ropa, ¡en la mismísima sala, qué tipos, no es posible! Eligio vio también que en la ventana opuesta se hallaban dos borrachines fascinerosos, codeándose. Uno de ellos, incluso, saludó a Eligio agitando la mano y con un guiño cómplice. Las pantaletas de Susana volaron cerca de la ventana de la calle y uno de los borrachines incluso trató de atraparlas. Eligio consideró que era una verdadera ignominia que el gigantón se dejara puestos los calcetines, y que tuviera un pene desmesurado y ancho como un tronco de arbusto. Y era un tormento ver a su mujer acariciándose los senos, oprimiendo los pezones, con los ojos vidriosos, en verdad estaba caliente, con una sonrisa lujuriosa que jamás le había mostrado a él cuando copulaban, y eso era lo que estaban haciendo el par de cabrones: Susana, sin dejar de acariciarse las chichis, se había acomodado lentamente en el velero vergantín del gigante blanco y en la ventana opuesta a los fascinerosos se les había unido una pareja de viejitos y ellos, muy serios, tampoco perdían detalle de lo que ocurría dentro y procuraban ignorar las risotadas, los jadeos burlones y los codazos que
los cochambrosos se dedicaban mientras Susana subía y bajaba al compás de esta canción.


--José Agustín. Ciudades desiertas.

Ah si... los putos propósitos.

No hice propósitos de año nuevo...
mi vida, de por si, ya es un propósito de año nuevo.

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